lunes, 15 de febrero de 2016

La tristeza y la furia


En un reino encantado donde los hombres nunca pueden llegar, o quizás donde los hombres transitan eternamente sin darse cuenta….

Era un reino mágico, donde las cosas no tangibles, se vuelven concretas....

Había una vez… un estanque maravilloso. Era una laguna de agua cristalina y pura donde nadaban peces de todos los colores existentes  y donde todas las tonalidades del verde se reflejaban permanentemente… 

Hasta ese estanque mágico y transparente se acercaron a bañarse haciéndose mutua compañía, la Tristeza y la Furia.

Las dos se quitaron sus vestimentas y desnudas las dos entraron al estanque.
La Furia, apurada (como siempre está la Furia), urgida -sin saber por qué- se baño rápidamente y más rápidamente aún, salió del agua… 
Pero la Furia es ciega, o por lo menos no distingue claramente la realidad, así que, desnuda y apurada, se puso, al salir, la primera ropa que encontró… Y sucedió que esa ropa no era la suya, sino la de la Tristeza… Y así vestida de Tristeza, la Furia se fue. 

Muy calma, y muy serena, dispuesta como siempre a quedarse en el lugar donde está, la Tristeza terminó su baño y sin ningún apuro (o mejor dicho, sin conciencia del paso del tiempo), con pereza y lentamente, salió del estanque. En la orilla se encontró con que su ropa ya no estaba.
Como todos sabemos, si hay algo que a la Tristeza no le gusta es quedar al desnudo, así que se puso la única ropa que había junto al estanque, la ropa de la Furia.

Cuentan que desde entonces, muchas veces uno se encuentra con la Furia, ciega, cruel, terrible y enfadada, pero si nos damos el tiempo de mirar bien, encontramos que esta Furia que vemos es sólo un disfraz, y que detrás del disfraz de la Furia, en realidad…, está escondida la Tristeza.


miércoles, 16 de septiembre de 2015

El Alpinista





Juan un joven de 25 años, era alpinista profesional.

Los peligros y la conquista de las alturas eran su gran desafío y su meta era conquistar las cimas más altas.

Desde muy pequeño tenía un gran sueño, llegar a la cima del Monte Everest. Este sueño lo llevó a prepararse durante muchos años y cuando creyó saberlo todo y se sintió preparado para la gloria, decidió lanzarse a la aventura.

 Hasta aquí todo estaba bien, solo había un gran problema, este tipo de desafíos debe realizarse en grupos de por lo menos cuatro personas, especialmente la escalada del monte Everest, que es de las más difíciles del mundo.

 Pero Juan era un tipo muy orgulloso y quería toda la gloria solo para él, así que decidió escalar sin ningún tipo de compañía y así cumplir su deseo de figurar en el libro de los récords.

 Una mañana muy fría, cuando todavía no había salido el sol, con pasos muy firmes como un verdadero profesional, comenzó el ascenso. Todo transcurría muy normal y Juan ya se imaginaba sus fotos en las primeras planas de los diarios de todo el mundo.

 Pero al atardecer, se dio cuenta de un gran detalle que no había tenido en cuenta, esa noche no habría luna y la oscuridad comenzaba a invadir la montaña cuando todavía no había llegado al lugar de descanso, donde tenía que pasar la noche.

 A pesar de esta circunstancia trato de mantener la calma. Todo se le hacía muy difícil hasta que de pronto, una piedra cedió bajo sus pies provocándole una caída de cientos de metros.

 Cuando parecía que su muerte era inminente, sintió un fuerte tirón en su cintura y se quedó colgado de la cuerda que lo sostenía. La noche era muy oscura, no se podía ver nada, y para peor había comenzado a nevar.

 Juan estaba asustado y gritó varias veces pidiendo auxilio, pero solo escuchaba su propia voz, por el eco de la montaña.

 Cuando todo parecía perdido, se encomendó a Dios y gritó con todas sus fuerzas: Señor....Sálvame....Señor...Sácame de aquí...

 Desde el cielo se escucho, una voz como un trueno, que le decía:

Bien hijo, accederé a tus ruegos, saca tu cuchillo, corta la cuerda y estarás a salvo.

 Juan, escuchó con atención lo que Dios le había dicho, pero dudó y en lugar de cortar la soga, se aferró a ella durante el resto de la noche.

 Por la mañana, los miembros del grupo de rescate encontraron el cuerpo de un hombre congelado, colgado y aferrado a una soga a solo 50 centímetros del suelo.

¿Fue la falta de confianza? ¿Fue el miedo?
Asumir riesgos en nuestra vida, nos ayuda a crecer y a saber valorar a los demás y por supuesto a nosotros mismos.
 


lunes, 8 de junio de 2015

AYÚDAME Y TE AYUDARÁS


Este cuento me lo ha enviado por correo una niña de 10 años. Además de todo el mensaje que lleva entre sus lineas, me ha parecido precioso que haya querido compartirlo con todos a través de mi página, Muchas Gracias MIRYAM!!! 




Era don Ramón un rico banquero, de cuerpo ancho, cara redonda, un bigote largo que le llegaba hasta las patillas, orejas grandes y una gran nariz de las que colgaban unas lujosas gafas.

Tenía una hija muy guapa que se llamaba Sara; era delgada, rubia, con pecas, ojos azules, de pelo ondulado recogido con dos pinzas y una sonrisa muy bonita.

Un buen día salía don Ramón de la mano de su hija hacia el colegio. Al pasar por delante de la iglesia, se le acercó un hombre, muy delgado, con barba de varios días, tenia los pantalones rotos y una chaqueta muy usada, y le dijo: “por favor, podría darme algo para comer, llevo dos días sin probar bocado”. D Ramón contestó: “ni hablar, busca trabajo y no hagas el vago”:

Al día siguiente volvió a pasar por la iglesia y había un entierro; don Ramón preguntó “¿quién se ha muerto?” le dijeron que era un mendigo que pedía limosna para comer.

D. Ramón estuvo todo el día pensando en aquel mendigo, hasta que se acostó.

Cuando ya estaba profundamente dormido, una voz le despertó: “papá papá, ¡ayúdame!  D. Ramón se acercó a Sara y le preguntó: “¿Qué te ocurre?  “¡me duele mucho la barriga! respondió Sara.

d. Ramón llamó a la ambulancia, que llevó a Sara al hospital.

Tras hacerle muchas pruebas, los médicos hablaron con D. Ramón: “su hija tiene una enfermedad muy grave; es incurable, tan solo le quedan cinco días de vida, lamentamos no poder hacer nada.

D. Ramón gritaba: ¡cómo! ¡Esto no puede ser! ¡Esto no está pasando! ¡Buscaré los mejores médicos del mundo, que para eso tengo mucho dinero!

Durante los cinco días siguientes estuvo buscando por todo el mundo, pero todos los médicos le decían lo mismo “lamentamos no poder hacer nada”.

El día del entierro, en la iglesia, don Ramón está sentado en la primera fila, junto a Sara.

Estaba muy triste, con la cara larga, con muchas ojeras de haber llorado mucho, seguía llorando sin parar; no se lo podía creer, su hija había fallecido.

Todo el pueblo pasó a darle el pésame. Ya no quedaba nadie cuando una figura muy delgada con la ropa rota se acercó y le dijo: “ves como en la vida no es todo dinero”.

D Ramón levantó la mirada y reconoció al mendigo al que le había negado la limosna: “siento mucho mi comportamiento, ojalá pudiera ir atrás en el tiempo. Pero... ¡¿tú no estabas muerto?!

De repente una luz cegadora transportó a don Ramón a su cama, al tiempo que se oía una voz:”papá papá”, era Sara llamando a su padre y D. Ramón acudió “¿qué te pasa”? “papá he tenido una pesadilla.

Y dijo D. Ramón “afortunadamente ha sido todo un sueño” sin dejar de abrazar a su hija.

Esa misma mañana, después de llevar a Sara al colegio, D. Ramón pasó por la iglesia y donó la mitad de su dinero para un comedor para los necesitados.


                                                                                 
Miryam
                     


miércoles, 3 de junio de 2015

La caja de Galletas









Había una vez una señora que debía viajar en tren.

Cuando la señora llegó a la estación, le informaron de que su tren se retrasaría aproximadamente una hora. Un poco fastidiada, se compró una revista, un paquete de galletas y una botella de agua. Buscó un banco en el andén central y se sentó, preparada para la espera.

Mientras ojeaba la revista, un joven se sentó a su lado y comenzó a leer un diario. De pronto, sin decir una sola palabra, estiró la mano, tomó el paquete de galletas, lo abrió y comenzó a comer. La señora se molestó un poco; no quería ser grosera pero tampoco hacer de cuenta que nada había pasado. Así que, con un gesto exagerado, tomó el paquete, sacó una galleta y se la comió mirando fijamente al joven.

Como respuesta, el joven tomó otra galleta y, mirando a la señora a los ojos y sonriendo, se la llevó a la boca. Ya enojada, ella cogió otra galleta y, con ostensibles señales de fastidio, se la comió mirándolo fijamente.

El diálogo de miradas y sonrisas continuó entre galleta y galleta. La señora estaba cada vez más irritada, y el muchacho cada vez más sonriente. Finalmente, ella se dio cuenta de que sólo quedaba una galleta, y pensó: "No podrá ser tan caradura" mientras miraba alternativamente al joven y al paquete. Con mucha calma el joven alargó la mano, tomó la galleta y la partió en dos. Con un gesto amable, le ofreció la mitad a su compañera de banco.

-¡Gracias! -dijo ella tomando con rudeza el trozo de galleta.

-De nada -contestó el joven sonriendo, mientras comía su mitad.

Entonces el tren anunció su partida. La señora se levantó furiosa del banco y subió a su vagón. Desde la ventanilla, vio al muchacho todavía sentado en el andén y pensó: "¡Qué insolente y mal educado! ¡Qué será de nuestro mundo!" De pronto sintió la boca reseca por el disgusto. Abrió su bolso para sacar la botella de agua y se quedó estupefacta cuando encontró allí su paquete de galletas intacto.

lunes, 16 de marzo de 2015

CONSECUENCIAS PSICOLÓGICAS A LARGO PLAZO DE SUFRIR UN ABORTO


 



Sufrir un aborto suele ser una experiencia dolorosa y, como en toda pérdida, puede pasarse por un proceso de duelo.

Hace unos días, la Asociación Americana de Psicología (American Psychological Association –APA-) publicó en su página web un artículo en el que se abordaba el tema del aborto y sus posibles efectos en el estado de ánimo tanto de las mujeres que lo sufren como de sus parejas.

A pesar de que lo habitual es que la tristeza experimentada tras una pérdida vaya disminuyendo con el paso del tiempo, especialmente cuando se tiene un embarazo posterior sin complicaciones, las nuevas investigaciones sugieren que algunas mujeres pueden alargar su duelo más tiempo de lo esperado, incluso después del nacimiento de un hijo sano.

Así, en una investigación llevada a cabo por Sherryl S. Heller yCharles H. Zeanah, publicada en Infant Mental Health Journal(revista americana bimensual dedicada a la difusión de artículos relacionados con el desarrollo biológico, social, emocional y cognitivo de los niños y sus familias en varios contextos), se observó a madres que habían tenido un bebé a los 19 meses de haber sufrido un aborto. Después de un año, el 45% de los niños tenían vínculos desorganizados con sus madres, lo que sugiere que el estado emocional de éstas podría influir de forma negativa en su relación con los hijos posteriores a la pérdida.

En la misma línea, un estudio publicado en The British Journal of Psychiatry (revista británica dirigida a psiquiatras, psicólogos clínicos y todos los profesionales interesados en salud mental), Emma Robertson Blackmore -profesora de psiquiatría del Centro Médico de la Universidad de Rochester- realizó un seguimiento de 13.000 mujeres a lo largo de tres años tras el parto. De las 2.823 que habían sufrido un aborto anterior, aproximadamente el 15% experimentaron síntomas de depresión y ansiedadclínicamente significativos durante sus embarazos y en los tres años siguientes al parto. Para acceder a la investigación, pincha el siguiente enlace.

En cuanto a la edad gestacional en el momento de la pérdida, ningún estudio ha hallado una asociación clara entre ésta y el dolor, la depresión o la ansiedad. Sin embargo, los datos parecen mostrar que hoy en día nuestra sociedad parece sensibilizarse con las mujeres que han sufrido un aborto en una fase avanzada del embarazo más que con las que lo pierden al inicio.

En relación con las parejas, se ha encontrado que los hombres "lloran" el aborto más de lo que se pensaba. Así, en un artículo publicado en Psychotherapy: Theory, Research, Practice, Training (revista de investigaciones en psicoterapia, perteneciente a la APA) se halló que la tristeza de los hombres cuyas parejas habían perdido un bebé pasaba inadvertida, y que solían enmascararlaexpresando ira.

Paralelamente, en una investigación sobre parejas de mujeres homosexuales de la Universidad de Seattle (EE.UU.), han detectado que el comportamiento de la pareja que no ha perdido físicamente el bebé es similar al del hombre.

Tras el aborto, las personas suelen perder mucho tiempo y energía intentando buscar razones, realizando autoatribuciones para poder sentir el control de la situación. El apoyo psicológico tras la pérdida de un bebé, según la APA, es muy importante tanto en hombres como en mujeres, y se orientaría a normalizar los síntomas, concretamente la tristeza, ayudándoles a elaborar el posible duelo.

lunes, 17 de noviembre de 2014

¿Y tú?, ¿Cuál de los tres eres?


Una hija se quejaba con su padre acerca de su vida y de cómo las cosas le resultaban tan difíciles. No sabía cómo hacer para seguir adelante y creía que se daría por vencida. Estaba cansada de luchar. Parecía que cuando solucionaba un problema, aparecía otro.
Su padre, un chef de cocina, la llevó a su lugar de trabajo. Allí llenó tres ollas con agua y las colocó sobre el fuego. En una colocó zanahorias, en otra colocó huevos y en la última colocó granos de café. Las dejó hervir. Sin decir palabra.
La hija esperó impacientemente, preguntándose qué estaría haciendo su padre. A los veinte minutos el padre apagó el fuego. Sacó las zanahorias y las colocó en un tazón. Sacó los huevos y los colocó en otro plato. Finalmente, coló el café y lo puso en un tercer recipiente.

Mirando a su hija le dijo: "Querida, ¿Qué ves?"; "Zanahorias, huevos y café" fue su respuesta. La hizo acercarse y le pidió que tocara las zanahorias, ella lo hizo y notó que estaban blandas. Luego le pidió que tomara un huevo y lo rompiera. Luego de sacarle la cáscara, observó el huevo duro. Luego le pidió que probara el café. Ella sonrió mientras disfrutaba de su rico aroma.

Humildemente la hija preguntó: - "¿Qué significa esto, padre?" Él le explicó que los tres elementos habían enfrentado la misma adversidad: agua hirviendo, pero habían reaccionado en forma diferente. La zanahoria llegó al agua fuerte, dura; pero después de pasar por el agua hirviendo se había puesto débil, fácil de deshacer. El huevo había llegado al agua frágil, su cáscara fina protegía su interior líquido; pero después de estar en agua hirviendo, su interior se había endurecido. Los granos de café, sin embargo eran únicos: después de estar en agua hirviendo, habían cambiado el agua. "¿Cuál eres tú, hija?,Cuando la adversidad llama a tu puerta, ¿Cómo respondes?", le preguntó a su hija.

¿Eres una zanahoria que parece fuerte pero cuando la adversidad y el dolor te tocan, te vuelves débil y pierdes tu fortaleza? ¿Eres un huevo, que comienza con un corazón maleable, poseías un espíritu fluido, pero después de una pérdida, una crisis, o un problema te has vuelto duro y rígido? Por fuera te ves igual, pero ¿Eres amargada y áspera, con un espíritu y un corazón endurecido? ¿O eres como un grano de café? El café cambia al agua hirviendo, el elemento que le causa dolor. Cuando el agua llega al punto de ebullición el café alcanza su mejor sabor.

Si eres como el grano de café, cuando las cosas se ponen peor tú reaccionas en forma positiva, sin dejarte vencer y haces que las cosas a tu alrededor mejoren, que ante la adversidad exista siempre una luz que ilumina tu camino y el de la gente que te rodea. Esparces con tu fuerza y positivismo el "dulce aroma del café".

¿Y tú?, ¿Cuál de los tres eres? 



jueves, 2 de octubre de 2014

La casa imperfecta....





Un maestro de construcción ya entrado en años estaba listo para retirarse a disfrutar su pensión de jubilación. Le contó a su jefe acerca de sus planes de dejar el trabajo para llevar una vida más placentera con su esposa y su familia. Iba a extrañar su salario mensual, pero necesitaba retirarse; ya se las arreglarían de alguna manera.

El jefe se dio cuenta de que era inevitable que su buen empleado dejara la compañía y le pidió, como favor personal, que hiciera el último esfuerzo: construir una casa más. El hombre accedió y comenzó su trabajo, pero se veía a las claras que no estaba poniendo el corazón en lo que hacía. Utilizaba materiales de inferior calidad, y su trabajo, lo mismo que el de sus ayudantes, era deficiente. Era una infortunada manera de poner punto final a su carrera.

Cuando el albañil terminó el trabajo, el jefe fue a inspeccionar la casa y le extendió las llaves de la puerta principal. "Esta es tu casa, querido amigo ---dijo-. Es un regalo para ti".

Si el albañil hubiera sabido que estaba construyendo su propia casa, seguramente la hubiera hecho totalmente diferente. ¡Ahora tendría que vivir en la casa imperfecta que había construido!

Reflexión:

A veces construimos nuestras vidas de manera distraída, sin poner en esa actuación lo mejor de nosotros. Muchas veces, ni siquiera hacemos nuestro mejor esfuerzo en el trabajo. Entonces, de repente, vemos la situación que hemos creado y descubrimos que estamos viviendo en la casa que hemos construido. Sí lo hubiéramos sabido antes, la habríamos hecho diferente.

domingo, 21 de septiembre de 2014

Asperger. Interesante guía práctica para la intervención en el ámbito escolar




La Asociación Sevillana de Síndrome de Asperger ha publicado la guía Síndrome de Asperger. Guía práctica para la intervención en el ámbito escolar. El manual, dirigido a profesores y orientadores, proporciona las claves para identificar posibles con alumnos con Síndrome de Asperger, y recomendaciones prácticas para mejorar su adaptación al entorno escolar.

El Síndrome de Asperger, aunque relativamente común (se estima que entre 3 y 7 de cada 1.000 niños lo presenta) resulta todavía un trastorno desconocido para la mayoría de los profesionales que trabajan en el ámbito educativo. Los niños que tienen Síndrome de Asperger suelen presentar dificultades en el área de la comunicación y el lenguaje (generalmente un uso demasiado correcto del lenguaje y dificultad para interpretar el lenguaje metafórico, así como dificultades para iniciar las conversaciones y mantenerlas), en las relaciones sociales y la reciprocidad (dificultad para reconocer, imaginar e interpretar las emociones de los demás y las suyas propias) e inflexibilidad mental y comportamental (dificultad para generar alternativas diferentes de manera espontánea).

Estas dificultades hacen que sean niños que prefieran estar solos, al no saber relacionarse adecuadamente con sus compañeros, y muestren una falta de iniciativa en la resolución de problemas simples, tendiendo a experimentar explosiones de enfado o tristeza.

La guía explica en qué consiste el Síndrome de Asperger, así como detalla las dificultades que se pueden presentar en el aula y cómo manejarlas, de tal manera que estos niños puedan desenvolverse adecuadamente en el centro escolar. Algunos de los temas que aborda son: realización de deberes, trabajos en grupo, adquisición de contenidos, exámenes, atención, lenguaje, psicomotricidad, educación física, recreos, relación con los compañeros, acoso escolar, rigidez mental y normas, días especiales, hipersensibilidad sensorial, etc. Asimismo, la guía incluye las pautas para la correcta evaluación psicopedagógica de estos niños y otros materiales de interés, como escalas de cribado.

Esta  guía se puede descargar de manera gratuita en el siguiente enlace:

Síndrome de Asperger. Guía práctica para la intervención en el ámbito escolar

miércoles, 3 de septiembre de 2014

Los trastornos mentales, ¿se manifiestan cada vez mas temprano?



Los problemas de salud mental en niños y adolescentes han aumentado en los últimos años, manifestándose en edades cada vez más tempranas.

Esta es una de las conclusiones de un estudio titulado “La afectación de la salud mental en la población infantil y adolescente en situación de riesgo en Cataluña”, que ha sido llevado a cabo por la Comisión de Salud Mental de la FEDAIA (Federación de Entidades de Atención y Educación a la Infancia y Adolescencia-Federació d’Entitats d’Atenció i d’Educació a la Infància i la Adolescència), junto con investigadores de la Universitat de Barcelona.

El citado estudio –planteado como una investigación cualitativa basada en los grupos de discusión-, recoge la percepción de más de 80 profesionales (tanto del ámbito público y privado como del tercer sector) sobre cómo afecta la salud mental en la población infantil y adolescente en situación de riesgo de Cataluña.

Para ello, y con el fin de conseguir una mayor representatividad, se organizaron seis grupos heterogéneos formados por diferentes tipos de perfiles profesionales y servicios, distribuidos en las cuatro provincias catalanas (dos en Barcelona y Girona, y uno en Lleida y Tarragona), a los que se instó a reflexionar de forma conjunta en torno a cuatro bloques temáticos relacionados con la salud mental de la población infanto-juvenil:
1.- Perfil del colectivo de niños y adolescentes atendidos en los servicios de Salud Mental.
2.- Necesidades y dificultades del colectivo infanto-juvenil con afectación en Salud Mental.
3.- Los efectos de la pobreza en la infancia.
4.- Servicios y profesionales del ámbito de la Salud Mental).

A continuación resumimos las principales conclusiones del estudio:
Existe una percepción generalizada de que, en los últimos años, los problemas de Salud Mental infanto-juvenil han aumentado en número, complejidad e intensidad.

Se evidencian “tendencias muy claras” que afectan al desarrollo del ciclo vital de los niños y adolescentes en situación de riesgo: un inicio de patologías en edades cada vez más tempranas, un incremento de las categorías diagnósticas y un aumento de la relación entre discapacidad intelectual y trastorno mental. Asimismo, se ha observado un inicio más precoz en el consumo de tóxicos junto con un mayor número de casos que relacionan este consumo con el trastorno mental.

El estudio destaca la importancia de prevenir y detectar precozmente las dificultades, y subraya la necesidad de realizar una atención integral del niño y adolescente, abordando la prevención “desde la corriente psicoterapéutica y psicoeducativa”.

En cuanto a las familias, el estudio advierte de que la presencia de problemas económicos puede propiciar o aumentar los problemas de ansiedad, alcoholismo, maltrato, o desatención de los niños. Asociado a esto, se observa una falta de competencias parentales (principalmente, a la hora de establecer límites), y, consecuentemente, un aumento de las situaciones de riesgo. De hecho, los profesionales coinciden en que ha habido un incremento de diagnósticos de trastorno mental, directamente relacionado con el aumento de situaciones de riesgo sociofamiliar.

Se reconoce cierta ambivalencia entre la “necesidad” de diagnóstico versus “la queja” con respecto al sobrediagnóstico. En este sentido, los profesionales dejan patente la necesidad de mejorar el diagnóstico en cuanto a “precisión y necesidad” de éste. Concretamente, ponen como ejemplo el Trastorno por Déficit de Atención por Hiperactividad (TDAH), recalcando el importante aumento que se ha dado en el número de casos diagnosticados en los últimos años.

Asociado al punto anterior, el estudio alerta sobre el exceso de medicación que, en ocasiones, “ni siquiera se complementa con un trabajo terapéutico suficiente”.

Por otro lado, hay una preocupación generalizada por la estigmatización que, aún hoy día, sufren las personas que tienen un trastorno mental, ya que influye negativamente en su decisión a la hora de pedir ayuda y acceder a los recursos de salud mental. Por esta razón, el estudio subraya la necesidad de orientar la intervención a “des-etiquetar” a los jóvenes y trabajar por una percepción social menos estigmatizada de la salud mental.

En cuanto a las posibles consecuencias de la crisis económica, se ha detectado una mayor incidencia de problemas de salud y, más específicamente, de salud mental. Se coincide en que la situación de crisis genera estados de ansiedad, depresión, estrés en las familias, etc., y que este malestar general “se proyecta directamente en los niños”. A este respecto, alertan de que “muchas familias están centradas en conseguir recursos para cubrir las necesidades básicas del hogar y descuidan otros aspectos que son igualmente importantes para el desarrollo de los niños y que permiten mantener un vínculo afectivo de calidad”.

En relación con las redes de salud pública, se revelan dos tendencias: la presencia de problemas de salud mental en niños cada vez más pequeños y un aumento de la demanda de servicios del Sistema Público de Salud debido a la gravedad de las problemáticas. Como consecuencia a una necesidad cada vez mayor de uso de la red de salud mental, los servicios especializados se encuentran saturados, produciendo colapsos en las listas de espera. Tal y como señalan, este aumento en la demanda de servicios de salud mental, deja patente la falta de recursos tanto humanos como de estructura, lo que reduce la calidad de la atención prestada.

Para paliar esta situación, el estudio aconseja intensificar la coordinación entre las redes de salud pública y el resto de agentes sociales, facilitando la transición entre los dispositivos de salud mental. Asimismo, con el fin de mejorar la prevención, detección y atención de los trastornos mentales, recomiendan invertir en recursos para el trabajo de carácter preventivo, al considerar que el deterioro de la salud mental “es un aspecto más de la falta de inversión en políticas sociales destinadas a favorecer el bienestar de la infancia que en España y Cataluña se encuentran muy por debajo de la media europea”.

En lo que al tratamiento se refiere, los profesionales proponen que la atención sea más individualizada, interdisciplinaria y especializada, y recalcan la importancia de “dar voz” a los niños e implicar a la familia en los tratamientos, dotando a esta última de herramientas que les permitan afrontar las dificultades asociadas a los procesos de sus hijos.

jueves, 28 de agosto de 2014

¿Quien eres?



Una mujer llega a las puertas del cielo y le preguntan: "¿Quién eres?". Ella responde: "Soy Juana"...."No te he preguntado cómo te llamas, te he preguntado quién eres"-responden desde el cielo.  "Soy la mujer de Felipe".... "No te he preguntado con quién estás casada, te he preguntado, quién eres".... "Soy maestra", le respondió.... "No te he preguntado en qué trabajas. Te he preguntado quién eres"- vuelven a decir desde el cielo. 
La mujer sorprendida, no entendía muy bien que pasaba, así que reflexiona: "¡Ah!, Esto es el cielo" y responde: "Soy católica".... Le dicen: "No te he preguntado cuál es tu religión, te he preguntado quién eres". "Soy española"- dice la mujer, pero de nuevo desde el cielo le contestan: "No te he preguntado cuál es tu nacionalidad, sino quién eres”. Ya la mujer, muy confusa, duda de quién es. Y desde las puertas del cielo, le dicen: "Bien, tienes una segunda oportunidad, baja a la tierra y descubre quién eres".

miércoles, 27 de agosto de 2014

Guia SOS contra el Ciberbullying




















El Instituto Nacional de Tecnologías de la Comunicación (INTECO), organismo dependiente de Red.es y del Ministerio de Industria, Energía y Turismo, ha puesto a disposición de padres y educadores tres nuevas guías sobre ciberbullying y grooming.
El acoso a los menores a través de las nuevas tecnologías se ha convertido en un problema muy frecuente hoy en día, debido a que los menores acceden cada vez a edades más tempranas a estos medios, sin recibir formación sobre los peligros y riesgos que supone el uso de las nuevas tecnologías.


En la protección y prevención de casos de ciberbullying (acoso a menores a través de los medios telemáticos) ogrooming (acoso sexual a menores por parte de adultos utilizando medios tecnológicos), los padres y educadores juegan un papel esencial, de tal manera que pueden detectar posibles abusos de manera temprana y enseñar medidas de seguridad para navegar en la Red.

Las guías SOS elaboradas por INTECO pretenden servir de pautas de “primeros auxilios” en estos casos. Una de las guías está dedicada al ciberbullying para padres, otra para educadores y una tercera al grooming. 

A través de estas herramientas, se proporcionan las claves para detectar casos de posible abuso (a través de los síntomas más frecuentes que suelen mostrar los menores), y los pasos que pueden dar padres y educadores si se confirma la sospecha (dónde denunciar, qué tipo de pruebas aportar, etc.). Además, detallan las medidas que pueden adoptarse desde el hogar y la escuela para prevenir que ocurran estos casos, y cuya puesta en marcha es fundamental desde el momento en que los menores empiezan a tener acceso a las nuevas tecnologías.

Las Guías SOS contra el ciberbullying y contra el grooming, se acompañan de unos trípticos y pósters en formato cómic, que pueden resultar de utilidad como material de apoyo educativo para afianzar los conocimientos sobre seguridad en la Red.

Se pueden descargar las guías en los siguientes enlaces:

Acoso escolar



El pasado mes de mayo de 2014, Save the children publicó un nuevo documento sobre el acoso escolar y el ciberacoso: Acoso escolar y Ciberacoso: Propuestas para la acción. Ambos hechos son realidades que viven los niños y las niñas en el mundo, y tienen repercusiones negativas en su bienestar, su desarrollo y el ejercicio de sus derechos.

En España, el acoso escolar y el ciberacoso, no han sido abordados ni reconocidos conforme a su gravedad. En su mayoría, las respuestas han sido reactivas a situaciones de acoso grave que han tenido repercusión mediática. Las situaciones menos graves quedan invisibilizadas porque los mecanismos de denuncia y de actuación son insuficientes o no son conocidos por los niños, las niñas, sus familias y los y las docentes que los atienden.

En este informe, Save the Children describe el acoso escolar y el ciberacoso (dos formas de violencia contra la infancia) y realiza un análisis integral con el fin de orientar las propuestas de actuación de los diferentes actores e instituciones implicados en la protección de los niños y las niñas, desde los poderes públicos hasta los centros educativos y las familias.

En primer lugar, este documento aborda estos dos tipos de maltrato desde la perspectiva de los derechos en la infancia, contextualizando el problema desde la normativa española y europea.

En segundo lugar se describe un pormenorizado marco conceptual de ambos fenómenos, presentando datos de prevalencia, factores de riesgo y de protección, consecuencias en las víctimas y formas de prevención.

Save the Children ha querido conocer esta realidad de los niños y las niñas de una forma cercana, interviniendo con ellos y ellas, con sus familias y con el profesorado a través de talleres de prevención. Además les ha preguntado tanto a los docentes como a los niños y a las niñas cómo ven y viven las situaciones de acoso escolar.

De este modo, en el tercer capítulo del informe, se presentan los datos de un estudio realizado por esta organización con 123 niños y niñas de entre 8 y 13 años, y con 23 docentes de primaria y secundaria.

Según los datos recogidos, un porcentaje muy alto de niños han sido víctimas de acoso escolar (en torno al 40%) y más de la mitad han observado alguna situación de este tipo. También se presentan los resultados aportados por los docentes respecto a las veces que habían observado algún tipo de violencia física, verbal, social, sexual o a través de las Tecnologías de la Información y la Comunicación, siendo la forma de violencia observada más frecuente, la verbal, seguida por la física, y la menos frecuente la sexual.

Otros datos relevantes que se derivan del estudio son que en las situaciones de acoso escolar, las soluciones de los niños y niñas no se plantean desde la asertividad. En general, los niños y niñas entrevistados no cuentan con conocimientos para el manejo online de las situaciones de ciberacoso.

Además, muchos docentes señalan que no saben cómo afrontar las diferentes formas de violencia contra la infancia detectadas en la escuela; y demandan y reconocen la necesidad de formación para contar con herramientas para la detección, notificación y actuación frente al acoso escolar y el ciberacoso, pero también frente a otras formas de violencia.

En cuarto lugar, el informe presenta una serie de recomendaciones a diferentes autoridades y poderes públicos para abordar las situaciones de violencia de acoso escolar y ciberacoso.

En quinto y último lugar, Save the Children desarrolla las directrices para un Protocolo de actuación frente al acoso escolar y al ciberacoso, con las que pretende orientar a los responsables educativos, a los educadores, a los padres y a las madres en su tarea de proteger a los niños y las niñas de estas formas de violencia. Para establecer dichas pautas, se han revisado los protocolos de actuación que han desarrollado algunas Comunidades Autónomas, se han tenido en cuenta las conclusiones del estudio realizado por la propia organización, descrito anteriormente, así como los resultados de algunas investigaciones académicas y las directrices de prevención de la violencia de Naciones Unidas y el Consejo de Europa.

Las instituciones públicas, el ámbito educativo, la investigación psicosocial, la academia y la sociedad en general pueden encontrar en este informe orientaciones claves para ejercer su responsabilidad en la prevención, la protección y la atención de los niños y las niñas ante el acoso y el ciberacoso. Dichas orientaciones parten de una mirada holística e integral basada en una investigación rigurosa, un repaso al marco normativo vigente, la revisión bibliográfica más reciente y relevante y el análisis desde una perspectiva de derechos de los y las protagonistas.

miércoles, 20 de agosto de 2014

Un cuento para reflexionar.....


Buena suerte.......Mala suerte, ¿quien sabe?
Un matrimonio de avanzada edad vivía con su hijo de 18 años, en medio del campo. Los ancianos se sustentaban con lo que cultivaban en sus tierras gracias a un caballo que tenían.

Un día el caballo se escapó y se fue a unas montañas cercanas..... Los vecinos al enterarse, fueron a mostrarles su pesar a los ancianos, diciéndoles: ¡Qué mala suerte!. El caballo se ha escapado!!!!.... a lo que el anciano respondió: Mala suerte, buena suerte, ¿quién sabe?.

Poco tiempo después, el caballo que se había escapado, volvió trayendo con él, varios caballos salvajes. Entonces los vecinos fueron rápidamente a felicitar a la familia y diciéndole: ¡Que buena suerte!.... a lo que el el anciano respondió: Buena suerte, mala suerte, ¿quién sabe?

En los días que siguieron, el hijo se puso a domar uno de los caballos salvajes, pero el caballo lo tiro al suelo y el hijo se rompió una pierna. Los vecinos fueron a verlos y les dijeron de nuevo:¡Qué mala suerte!..... a lo que el anciano les respondió nuevamente: Mala suerte, buena suerte, ¿quién sabe?

Al poco tiempo, los soldados del rey, que estaba en guerra con el país vecino, vinieron buscando a todos los hombres en edad de marchar a la guerra, pero como el hijo tenia la pierna rota no se lo pudieron llevar.... Buena suerte, mala suerte, ¿quién sabe?







¿Están los adolescentes adoptando los hábitos estresantes de los adultos?

El pasado mes de febrero, la Asociación Americana de Psicología (American Psychological Association-APA) hizo públicos los resultados de la encuesta Stress in America 2013, un estudio realizado periódicamente por la APA como parte de su campaña Mind/Body Health (Salud Mental y Física), y cuyo propósito es el de examinar el nivel de estrés de la población de los EE.UU., así como dar cuenta del grave impacto que este problema psicológico está teniendo en la salud física y emocional de sus ciudadanos.

La encuesta, titulada Stress in America™: Are Teens Adopting Adults’ Stress Habits?(Estrés en América: ¿Están los adolescentes adoptando los hábitos estresantes de los adultos?), se realizó a través de Internet de la mano de la compañía Harris Interactive Inc. -en representación de la APA-, y contó con la participación de 1.950 adultos mayores de 18 años y 1.018 adolescentes de entre 13 y 17 años residentes en los Estados Unidos, a quienes se instó a identificar las principales fuentes de estrés que inciden en su vida diaria, preguntándoles sobre el nivel de estrés percibido y el tipo de estrategias utilizadas con el fin de manejarlo.

Las conclusiones de este estudio alertan sobre el inicio cada vez más temprano de los hábitos estresantes, manifestándose en la adolescencia patrones de conducta relacionados con el estrés, similares a los que presentan los adultos.

Los datos de la encuesta revelan que la mayoría de los adolescentes (83%) identifica la escuela como la fuente más común de estrés. A este respecto, los jóvenes reconocieron haber padecido durante el curso escolar diversos síntomas, tales como irritabilidad, nerviosismo, tristeza, cansancio o dolor de cabeza, entre otros, y manifestaron estar experimentando niveles de estrés más altos de lo que consideran saludable (5,8 versus 3,9, respectivamente, en una escala de 10), superando levemente el promedio reportado por los adultos (5,8 entre adolescentes versus 5,1 entre los adultos).

Sin embargo, independientemente de los niveles de estrés, el 42% no cuenta con las estrategias adecuadas para manejarlo o las habilidades necesarias para identificarlo y prevenir las posibles consecuencias a largo plazo.

Cuando tratan de hacerlo, un alto porcentaje afirma haber recurrido a actividades sedentarias relacionadas con el tiempo de exposición a la pantalla, tales como videojuegos (46%), ver la televisión (36%) o navegar por Internet (43%), y menos de la mitad de los adolescentes se involucra en actividades físicas (37%) y deportivas (28%). La encuesta indica que aquellos adolescentes que padecieron altos niveles de estrés durante el pasado año escolar, son más propensos a involucrarse en actividades sedentarias.

En cuanto al género, más niñas que niños adolescentes (37% frente al 27%) señalaron haber experimentado síntomas de estrés durante el pasado año escolar (relacionados principalmente con la presión social), y haber llevado a cabo hábitos de conducta poco saludables, especialmente en la alimentación.

No obstante, a pesar del impacto que el estrés tiene sobre sus vidas, los jóvenes son menos conscientes que los adultos sobre los efectos que éste puede tener sobre su desarrollo físico (54% versus 39%) y su salud mental (52% versus 43%).

Tal y como sucede con los adolescentes, los datos del estudio muestran una brecha entre el porcentaje de adultos que considera importante hacer frente al estrés y el porcentaje que afirma hacerlo de forma eficaz. De hecho, 1 de cada 10 adultos asegura que no lleva a cabo ninguna actividad para manejar el estrés, y cerca del 44% reconoce no hacer lo suficiente o no estar seguro de tomar las medidas necesarias para tal fin. Aquellos adultos que recurren a actividades activas y saludables para hacerle frente, tienden a experimentar niveles más bajos de estrés y a presentar hábitos de comportamiento más sanos.

La encuesta explora también la influencia del estrés sobre conductas saludables como los hábitos adecuados de alimentación, ejercicio y sueño. A este respecto, tanto los adultos como los adolescentes señalan que el estrés afecta tanto al sueño como a la alimentación. Asimismo, a pesar de que todos coinciden en los beneficios del ejercicio físico, son pocos los que lo practican. Concretamente, más de un tercio de los adultos (37%) y uno de cada cinco adolescentes (20%) no realiza ejercicio o lo practica una vez por la semana.

A la hora de solicitar ayuda profesional, los adolescentes son más propensos que los adultos a señalar el relevante papelque juega el psicólogo en la lucha contra el estrés (43% frente al 33%), sin embargo, únicamente el 5% de los adolescentes y adultos reportan haber visitado a un profesional de la salud mental por este motivo.

A tenor de estos resultados, la encuesta concluye dejando patente la importancia de “romper este legado poco saludable”que se observa en los jóvenes. Para tal fin, señala la necesidad de intervenir en el estrés y la salud mental a edades tempranas, brindando a los adolescentes un mayor apoyo en las escuelas, en el hogar, en las comunidades, etc., a través de profesionales de la salud que enseñen a los jóvenes a lidiar con el estrés, explicándoles qué es y qué consecuencias tiene para la salud tanto física como mental, enseñándoles estrategias para manejarlo de forma adecuada, y proporcionándoles herramientas para crear estilos de vida saludables “que les permitan crecer y convertirse en adultos sanos”.

Fuente: American Psychological Association (2014). Stress in America: Are Teens Adopting Adults’ Stress Habits? (Disponible en:http://www.apa.org/news/press/releases/stress/index.aspx)



Estrés en la adolescencia. ¿Como ayudarles a controlarlo?

La APA (American Psychological Association-Asociación Americana de Psicología) ha lanzado en su página Web un artículo en el que ofrece una serie de recomendaciones prácticas para padres con el fin de ayudar a sus hijos a manejar el estrés.

El texto surge a raíz de la publicación, el pasado mes de febrero, de la encuestaStress in America 2013, en la cual queda reflejado cómo los adolescentes pueden llegar a experimentar altos niveles de estrés, cuyos efectos se traducen en una serie de síntomas físicos y psicológicos, tales como irritabilidad, ansiedad, cansancio, falta de concentración, trastornos del sueño o presencia de pensamientos negativos, entre otros. Asimismo, la encuesta advierte que aproximadamente un tercio de estos adolescentes considera que no está utilizando los recursos suficientes para poder hacer frente a las situaciones estresantes de una manera adecuada.

Tal y como señala la APA, ante este tipo de situaciones, los padres pueden ayudar a sus hijos a desarrollar formas saludables de afrontar y manejar el estrés. Para ello, aconseja lo siguiente:

Reconozca los síntomas del estrés: es importante prestar atención a una serie de señales y síntomas que pueden ser indicativos de que el adolescente está experimentando niveles de estrés poco saludables. Algunos de estos síntomas son irritabilidad, enojo, preocupación excesiva, trastornos del sueño o alteraciones en la alimentación. En casos en los que no hay supervisión parental, algunos adolescentes pueden tratar de paliar el estrés consumiendo alcohol o substancias ilegales.

Dialogue con su hijo: muéstrese comprensivo y mantenga las líneas de comunicación abiertas, de este modo, él sentirá que sus padres están disponibles para hablar en cualquier ocasión y acudirá a usted cuando se sienta abrumado. Cuando converse con él, haga que se sienta comprendido y escuchado: muestre interés, trasmítale que entiende lo que siente y que valora positivamente su punto de vista. Reserve al menos un día a la semana para dedicárselo a su hijo, aprovechando este tiempo juntos para realizar alguna actividad conjunta.

Enséñele estrategias de afrontamiento saludables: La actividad física es una vía eficaz para manejar el estrés. Anime a su hijo a participar en actividades con las que disfrute, tales como deportes de equipo, senderismo, yoga, baile, natación, etc., y, si es posible, trate de realizar alguna de estas actividades en familia. También es importante seguir unos hábitos de sueño saludable: cuando se pasa por alguna situación estresante suelen alterarse los patrones normales del sueño; a su vez, la falta de sueño suele aumentar el estrés. Anime a su hijo a dormir una cantidad adecuada de horas, regule sus horarios de sueño limitando el tiempo de exposición a la televisión por la noche y realizando actividades tranquilas que faciliten el sueño.

Las preocupaciones relacionadas con la escuela y las relaciones sociales pueden ser una fuente de estrés para los adolescentes. En algunos casos, pueden ser demasiado autoexigentes y autoimponerse metas poco realistas, lo que, a la postre, conlleva sentimientos de frustración y ansiedad. A este respecto, trate de ayudarles a fijar metas reales, dividiendo sus objetivos en pequeños pasos. No resuelva los problemas de sus hijos. Tenga en cuenta que, a lo largo del proceso de transición a la edad adulta, el adolescente va desarrollando su autonomía a medida que va tomando sus propias decisiones y es capaz de resolver las dificultades con las que se encuentran. Por lo tanto, ayúdele a buscar soluciones orientadas a solventar sus problemas, generando diversas alternativas y valorando las consecuencias de aplicar cada una de ellas, con el fin de que aprendan a hacer frente por sí mismos a cualquier imprevisto que pueda surgir en un futuro.

Cree un espacio seguro para él: las rutinas suelen tranquilizar a los niños y adolescentes, y pueden ser reconfortantes en momentos de estrés. Estableciendo unos hábitos, le transmitirá a su hijo consistencia y seguridad. Trate de fijar una serie de rutinas familiares durante la semana (por ejemplo, comer todos juntos, reservar un día de la semana para ver una película en familia) así como en verano (p.ej.: por ejemplo, una salida durante el mes de julio), pues este tipo de situaciones constituye una oportunidad para conversar con el adolescente.

Sea un modelo de hábitos saludables para su hijo: aparte de fomentarlos, es importante que su hijo vea en usted un ejemplo en cuanto a comportamientos sanos: promueva prácticas saludables de alimentación, realice actividades físicas, duerma una cantidad suficiente de horas y tome medidas para regular su propio estrés.

Busque ayuda profesional: si está preocupado por el estrés de su hijo, considere la posibilidad de buscar un psicólogo.

Fuente: APA